COMBATE DE LA CONCEPCIÓN Y JURAMENTO A LA BANDERA
Cada 9 de Julio conmemoramos la gesta de La Concepción, hecho de armas ocurrido en las postrimerías de la Guerra del Pacifico en el poblado del mismo nombre en la sierra peruana. Acantonaba allí la 4ta. Compañía del Batallón Chacabuco 6to. de Línea integrada por 4 oficiales, 6 suboficiales y 67 soldados cuando fue atacada por fuerzas peruanas superiores en cantidad. Después de 18 horas de combate y habiendo rechazado el comandante de la compañía capitán Ignacio Carrera Pinto la solicitud de rendición, cayó la totalidad de ésta en defensa de su patria, ejemplo de heroísmo y cumplimiento del deber.
Históricamente, ya en los albores de la Independencia las unidades patriotas convocadas por el general Bernardo O’Higgins, realizaron el primer juramento a la bandera el 12 de febrero de 1818, previo a la batalla de Maipú, fecha coincidente con el aniversario de la batalla de Chacabuco. En 1839 la Ordenanza General del Ejército en el acápite “Bendición a la bandera y Estandartes” estipulaba la obligatoriedad del juramento el que se hacía en distintas fechas y formas, circunstancia que llevó al presidente Ramón Barros Luco a uniformar la ceremonia mediante Decreto N° 1488 del 4 de junio 1914, y comenzó a utilizarse el texto con que se jura actualmente:
“Yo… juro por Dios y por esta bandera, servir fielmente a mi patria, ya sea en mar, en tierra o en cualquier lugar, hasta rendir la vida si fuese necesario cumplir con mis deberes y obligaciones militares conforme a las leyes y reglamentos vigentes, obedecer con prontitud y puntualidad las órdenes de mis superiores y poner todo empeño en ser un soldado valiente, honrado y amante de mi patria.”
La fórmula de 1914 sufrió modificaciones hacia la mitad del siglo XX, cuando por Decreto Supremo se dispuso el siguiente tenor del Juramento a la Bandera: “Yo… juro por Dios, ante la bandera de mi patria y por mi honor de soldado, cumplir fielmente mis deberes militares conforme a las leyes y reglamentos vigentes; respetar la Constitución y las leyes de la República; no inmiscuirse en asuntos de carácter político, ni en nada que sea ajeno a mis funciones profesionales; prepararme para ser un soldado valiente y amante de mi patria y rendir la vida si fuera necesario, en defensa de ella y de sus instituciones”. Este fue cambiado en 1939, lo que causó polémica, ya que en su nueva versión se eliminó a Dios de su texto y quedó como sigue: “Orgulloso de ser chileno, prometo por mi honor de soldado acatar la Constitución y las leyes y las autoridades de la república; juro además, amar y defender con mi vida la bandera de mi patria símbolo de esta tierra nuestra y expresión de libertad, justicia y democracia”. En 1952 hacia el término del gobierno del gobierno del Presidente Gabriel González Videla se retomó el juramento que se realiza en la actualidad, cuyo origen data de 1914. Variadas pueden ser las interpretaciones de estos cambios pero, lo cierto es que el texto actual contiene los principios y valores propios de nuestra nacionalidad y sus tradiciones, con un inequívoco sentido del cumplimiento del deber y de la legalidad.
Juramento a la Bandera Escuela de Infantería 1958
En relación a la ceremonia misma, ésta resulta especialmente emotiva, desde luego el juramento que realiza la tropa ante el estandarte de combate de sus unidades, lo han hecho después de escuchar a su comandante quien junto con recordar episodios del combate los exhorta a continuar el ejemplo de la Concepción, destacando los valores presentes en el juramento. Los testigos de este acto solemne son las autoridades que la presiden. Concurren a la ceremonia los padres que escuchan con emoción el juramento de sus hijos junto a familiares y amistades. Las descargas de fusilería que sellan el juramento y la evocativa marcha Adiós al Séptimo de Línea cuyos sones con diferente intensidad se escuchan durante el juramento, le otorgan emotividad a un acto cargado de simbolismos que dada su trascendencia bien puede considerarse como la más importante ceremonia militar, en que hombres y mujeres de armas se comprometen ante Dios y su bandera a dar la vida por Chile.
Juramento a la Bandera del Regimiento N°9 “Chillán” 2016
Bibliografía:
Libro “Nuestro Patrimonio Histórico y Militar: Un Tesoro de todos los chilenos”, CPHM